fbpx Press "Enter" to skip to content

La maldición de la canción de Back in Black de AC/DC

En el mundo del rock and roll existe una maldición, la banda que pierde a su vocalista está destinada a la extinción o convertirse en un proyecto menor; si hay un grupo que logró romper con esa máxima de la música es AC/DC y su afamado Back in Black.

Para 1979, los australianos habían lanzado al mercado Highway to Hell, su disco más exitoso hasta ese entonces, el cual los había colocado en la senda para convertirse en una de las mejores agrupaciones del planeta.

La mesa estaba puesta para que los hermanos Young, Angus y Malcolm en las guitarras, Cliff William en el bajo, Phil Rudd como baterista y la salvaje voz de Bon Scott se convirtieran en las más grandes estrellas del momento.

Sin embargo, el 19 de febrero de 1980 ocurrió una tragedia que pudo significar el final del conjunto. Aquella mañana de invierno, el cuerpo de Bon Scott, el amo de la carretera del infierno, fue encontrado sin vida en la parte trasera de un pequeño Renault 5.

La noche previa al incidente, Scott y su amigo Alistar Kinnear salieron de juerga al Bar Music Machine en Londres, donde el vocalista, fiel a su estilo, consumió alcohol como si no hubiese mañana ni mayores planes para el futuro.

La perdida de Scott golpeó duro a los Young, sin embargo, ya habían invertido siete años de sus vidas en el proyecto, desde que AC/DC era apenas una banda con cierta fama en Australia, por lo que decidieron seguir adelante y buscar un nuevo vocalista.

Historias poco exitosas de grupos que intentan continuar sin sus vocalistas hay muchas. Queen y The Doors son un ejemplo. Ambas decidieron seguir adelante sin las voces que las catapultaron a la fama, sin embargo, ninguna de las dos lo logró realmente.

Sin embargo, las mentes maestras detrás de AC/DC siempre habían sido Angus y Malcolm, de hecho, Scott no era el vocalista original de la banda, sino que había entrado como sustituto de Dave Evans en 1974.

En marzo de 1980, los hermanos iniciaron las audiciones y recordaron que el propio Bon Scott les había hablado del increíble vocalista de una banda llamada Geordie, cuya voz emanaba rock and roll en estado puro; su nombre era Brian Johnson.

Llegó el día de la audición y Malcolm preguntó “¿donde está este chico, Brian?, debería estar aquí hace una hora”, alguien del equipo le señaló que Johnson había llegado a tiempo, pero estaba abajo jugando billar con los roadies.

Malcolm bajó a buscarlo y lo que encontró no fue a un tipo fanfarroneando con el equipo de AC/DC, sino alguien con lagrimas en los ojos mientras recordaba el legado de Bon Scott, el guitarrista se unió a ellos y preguntó a Brian sí quería seguir con la prueba.

Johnson se secó las lagrimas, hizo la audición y se quedó con el puesto. En abril de ese mismo año, la banda presentó al vocalista y una semana después viajaron a las Bahamas para entrar de nueva cuenta al estudio.

Fue así que el 25 de julio de 1980 salió al mercado Back in Black, el cual no sólo se convertiría en su disco más vendido, sino que con el tiempo se colaría en la lista de los tres álbumes con más ventas a nivel mundial de todos los tiempos.

Con el lanzamiento del disco, cargado de agresividad y riffs que se convirtieron en clásicos instantáneo, AC/DC entró finalmente al Olimpo del rock, luego que Bon Scott los había dejado a las puertas del mismo.

La banda logró romper la vieja maldición de la música, ya sea por la firmeza de los Young, el camino pavimentado que dejó Scott o la impresionante voz de Johnson; pero hace 40 años cambió la historia de la música con la salida de Back in Black.

Cabe mencionar que AC/DC continúa hasta nuestros días, pese a la muerte de Malcolm Young y la salida de Brian Johnson, quien fue sustituido por el mismísimo Axl Rose; lo que demuestra que Angus Young y sus ambiciones son duras de matar.

Como bien dice uno de los clásicos de la banda: It’s a long way to the top (if you wanna rock ‘n’ roll).

Comparte el conocimiento
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Comments are closed.